ISO 27031: Guía para que las TIC estén listas para apoyar la continuidad. Su enfoque es el "readiness"; es decir, qué tan preparado está el entorno TIC para responder.
NIST SP 800-34: Guía práctica para planificar contingencias de sistemas de información. Su enfoque es el "contingency planning"; es decir, qué hacer para recuperar un sistema o servicio específico.
Entorno de adopción: La norma ISO suele adoptarse más en empresas grandes y del sector privado, mientras que NIST está enfocada en el entorno gubernamental estadounidense.
Similitudes: Ambas normativas coinciden en la búsqueda de la resiliencia operativa y en la necesidad estricta de probar y mantener las capacidades de recuperación.
Recomendación de inicio: Si la organización no ha comenzado con la continuidad de negocio, es mejor empezar con NIST. Al ser una guía práctica, es mucho más específica y te lleva paso a paso sobre cómo hacerlo, mientras que la ISO tiende a ser más general.